jueves, 22 de febrero de 2007

Lo invisible

Dice Peter Brook:
El viejo diálogo, el debate entre la forma y la carencia de forma, entre libertad y disciplina; dialéctica que se remonta a Pitágoras, que fue el primero en oponer los términos de Límite e Ilimitado. Es muy útil usar migajas de zen para afirmar el principio de que la existencia es la existencia, que cada manifestación contiene en sí todo, y que una bofetada, un pellizco en la nariz o un pastel de crema representan por igual a Buda.
Todas las religiones afirman que lo invisible es siempre visible. Aquí radica la dificultad. La enseñanza religiosa, incluido el zen, afirma que este visible-invisible no puede observarse automáticamente, sino que sólo se puede ver dadas ciertas condiciones, que cabe relacionar con ciertos estados de ánimo o cierta comprensión. En cualquier caso, comprender la invisibilidad de lo invisible es tarea de una vida. El arte sagrado es una ayuda a esto, y así llegamos a una definición del teatro sagrado.
Para disfrutar y pensar.

El silencio (para todo el equipo)

Dice el maestro Peter Brook: La verdad es que no sabemos cómo celebrar, ya que no sabemos qué celebrar. Lo único que sabemos es el resultado final: conocemos y gustamos de la sensación y el clamor de lo celebrado mediante el aplauso, y ahí nos quedamos. Olvidamos que hay dos posibles puntos culminantes en una experiencia teatral: el de la celebración, con el estallido de nuestra participación en forma de vítores, bravos y batir de manos, o, también, en el extremo opuesto, el del silencio, otra forma de reconocimiento y apreciación en una experiencia compartida. Hemos olvidado por completo el silencio, incluso nos molesta; aplaudimos mecánicamente porque no sabemos qué otra cosa hacer y desconocemos que el silencio es bueno. Silencio por tres días. Eso también es necesario. Y no hay que asustarse, porque del silencio nacerán las mejores cosas.

martes, 20 de febrero de 2007

Boceto de nuestra gráfica

Comenzaron los procesos y entregas de bocetos de todos los diseñadores. El primero para mirar el de Fabrizio Roberto nuestro diseñador gráfico. Hablamos de caligrafía, del trazo personal de la escritura. De la arena y el agua, de los colores (falta el rojo, que ya se sumará). Trabajaremos con estadartes con caligrafía oriental en vertical, con palabras que nacen del espectáculo: Amor, Escritura, Duras, Desamor, y muchas más. Luego verán bocetos de escenografía y vestuario. Todos estamos en proceso. Bienvenido sea.

domingo, 18 de febrero de 2007

Actuación

Las dudas sobre el estilo. El teatro es siempre teatro, así como existe un alfabeto, una gramática, en la actuación hay siempre una forma de trabajar ineludible. Las palabras deben sugerir almas, estados, emociones, y eso es así. Todo. La base de actuar. Pero también:
El teatro tiene que mostrar experiencias absolutamente diferentes a las que muestran el cine y la televisión: el actor tiene que asumir un riesgo con su cuerpo, buscar niveles de expresividad que vayan más allá del como si representativo. A mí hay un solo teatro que me interesa y es aquel que no tiene que ver con una condición histórica, enmarcada en la psicología de los personajes. Ese teatro no me conmueve ni traduce nada. A mí me interesa un teatro de estados, que es exactamente lo opuesto: un teatro donde no hay una línea en el personaje sino que coexisten una multiplicidad de niveles que rompen la unidad del personaje y lo invaden desde distintos lados. Creo que siempre hay líneas temáticas, pero la aparición de estados de intensidad desbordan al personaje, rompen su silueta.
Entre la poética del cuerpo presente, de la pura presencia y las historias que los actores construyan, la poética de lo mínimo y de las emociones máximas, generadas por ustedes, los actores, hacia el público, quien debe experimentarlas, ustedes las generan y ellos las sienten. Porque:
Hay un lenguaje Duras. Que a menudo habla dentro de nosotros y, a veces, secretamente para nosotros. En cualquier caso es la impresión que da. Con Duras -cine y literatura indistintamente- el mirón-lector es rey. Le hace sentir emociones, unas emociones sustraídas, en lo esencial a lo prohibido y a las sensaciones fuertes que extrae de las zonas más secretas, más oscuras.
Durante los últimos veinte años de su vida, se refería a sí misma llamándose Duras: "¿Esto es Duras?" "No parece Duras en absoluto."
Y ella escribió: "La historia de mi vida no existe. Eso no existe. Nunca hay centro. Ni camino, ni línea. Hay vastos pasajes donde se insinúa que hubo alguien, pero no es cierto, no hubo nadie.
El deseo de escribir es lo que la fundamenta como individuo con un cometido en el mundo, y la escritura es lo que le dará su nombre: Duras.
Premisas para trabajar. Eso es todo.

sábado, 17 de febrero de 2007

Ritmo y Tempo

Entramos en el trabajo de los ritmos y tempo de Playa Desierta. El primer texto del espectáculo: entre la confesión y la alegría, entre el juego con las palabras y la complicidad entre el que lee y el que escribió. Después los pequeños diálogos entre el Hombre I y el Hombre II, esos encuentros y desencuentros entre los personajes. El vértigo de los estados, la ira se mezcla con el desconcierto. Muy buen ensayo de viernes. Pautas que van quedando claras: algunas tarjetas amarillas (al comentario gestual, a la forma en el decir). Todo se centra en la verdad orgánica. Gracias por el ensayo de viernes.
Dos lados del triángulo.

viernes, 16 de febrero de 2007

Para los actores: El acto de señalar

Esto es para Roxana, Gustavo y Julio. En el ensayo de ayer hablamos sobre el acto de señalar, trascender más allá del espacio, señalarnos y señalar al otro. Aquí les dejo dos imágenes icónicas. Dos actos de señalar o de guiar, o de crear, o de abismo y creación. Miguel Angel y Brueghel y la parábola de los ciegos.

miércoles, 14 de febrero de 2007

La sala

Esta será la nueva sala que se inaugurará con nuestro espectáculo Playa Desierta. Inaugurar un teatro es de las cosas más emocionantes que hay, complejo y al mismo tiempo desafiante, las fotos las aportó nuestro diseñador gráfico en una de las tantas jornadas de trabajo en el nuevo y futuro, prometedor espacio. Tiene rincones, curvas, columnas que a los actores les encantan. Está en proceso, como nuestro espectáculo. Los ensayos van creciendo: pronto verán fotos, y el equipo, todo él, es solvente y creativo. Comienzo a conocer más el alma de los tres intérpretes de Playa Desierta. Y el trabajo va tomando forma, como la sala.